Baje el ultimo escalón hacia frío, la ciudad y la madrugada me apadrinaba vine a conocer a quien no conozco, vine a traicionar a mi destino . Pensaba entre las similitudes de los choques, los caballos desbocados y yo ,tenia los materiales en la mochila las herramientas algo me había enfriado el corazón desde hace mucho tiempo aveces pienso que nací así ambiciosa enferma por mi profesión, mi obsesión a lo que yo consideraba mi única virtud . Camine territorios conocidos, faltaban horas de tiempo muerto por la madrugada .
En esta ciudad no se puede cargar un reloj decente, agitaba mi café, mordía un pan, apretaba la servilleta, fingía como siempre como suelo hacerlo cuando veo otros ojos .
miércoles, 1 de agosto de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)