miércoles, 2 de diciembre de 2009

me molesta tu tono con el que me diriges la palabra,
ese timbre de voz rebuscado el sonido de tu lengua al chocar con la saliva después de cada frase
odio verte apretar los labios con severidad cuando me tomas por el brazo y me escupes un poco al decir mi nombre...
tus arrugas flojas bajo la nariz me miran con la severidad de un juez que se toma a pecho el delito me buscas los ojos perdidos entre el suelo y el espejo en la pared, todo es tan lento como el dolor de tus rodillas apretando contra un mosaico negro....

arrastre mis tacones a la sala puse mi barbilla en las manos y hablaste de lo que te causa tensión
te mire sin decir nada, ni sonreí nada lo hemos perdido todo

No hay comentarios: